El pasado 10 de diciembre se dio, en lo personal, uno de los mejores conciertos a los que he tenido la oportunidad de asistir (Delicate Sound of Thunder Celebration), si bien me declaro más del lado extremo del metal, me fui con una tremenda sensación y dejo este concierto en el top tres de los que he podido presenciar. La reunión que se presenció el pasado sábado fue un deleite delicado y estuvo a cargo de las grandes coristas Marchan Taylor, Durga McBroom y Lorelei Mcbroom. Además, destacar al multi instrumentista Scott Page, que ha estado presente en bandas como Toto, Supertramp y por supuesto Pink Floyd.
El show fue tal como se prometió, una puesta en escena y sobre todo un gran juego de luces que deleitó a los presentes en el centro de eventos Bassel Venue ubicado en la comuna de Independencia. El viaje prometido hacia el recuerdo del universo Floydiano se cumplió a cabalidad, terminando con el público literalmente saltando con toda la banda cerca del escenario, de hecho, siendo un show que era para disfrutar sentados y tranquilos, pudo darse la cuota de desorden.

El espectáculo contó con una gran asistencia, de un público bien diverso, familias completas presentes y muchos con sus poleras de Pink Floyd preparados para el show que se venía.
El show fue dividido en dos partes más un encore, la entrada al Universo Floydiano fue con la canción compuesta en homenaje al gran Syd Barret (Primer vocalista de la banda) que es Shine On You Crazy Diamond del álbum Wish You Were Here. Luego sonó Signs of life del A Momentary Lapse Of Reason, con esas dos canciones ya uno tenía claro que este viaje iba a ser de nostalgia, recuerdos, pero sobre todo de sensaciones, que es lo que toda una vida ha entregado la música de Pink Floyd.

Literalmente una parte importante de entender el concepto de viaje, cambio radical o el giro hacia la etapa de David Gilmour como líder es la canción Learning to Fly, interpretada magistralmente en la celebración. En la presentación entramos a uno de los temas del A Momentary Lapse of Reason “Sorrow”, en entrevistas a medios internacionales, esta canción fue la que le dio el impulso a seguir el nuevo camino de la banda sin Waters, la canción fue escuchada y aplaudida por los presentes, algo que fue constante en cada una de las canciones de Delicate Sound of Thunder Celebration.

Dos canciones presentes en la velada del A Momentary Lapse Of Reason fueron Dogs of War y On the Turning Away, la segunda canción tiene un significado especial sobre los oprimidos y dar la mejilla para ello, que en inglés se conoce como “los débiles y oprimidos”. Recordar que Pink Floyd fue un paradigma cultural que cambió el concepto de libertad, sobre todo en contextos en donde estaba la famosa Guerra Fría. El punto mencionado es importante de recordar, porque todo viaje o celebración de Pink Floyd es símbolo de que llegaremos finalmente a la paz y que se puede luchar contra la opresión en contextos muy difíciles. Con ello, se daba fin a la primera parte de la presentación de Delicate Sound of Thunder Celebration.

La parte dos del evento comenzó con One of These Days del sexto álbum de la banda Middle, este tema fue un cambio en la banda (Pasar de lo Psicodélico a lo Progresivo) y que fue muy bien ejecutado por los integrantes del show, ya que el tema tiene mucho sonido de viento y distorsión marcada de la guitarra, agradable de escuchar cuando eres un fiel seguidor de la historia del Pink Floyd. Siguiendo en esta segunda parte entramos a TIME del Dark Side of The Moon, en donde el destino nos puso a disfrutar esta presentación (es una canción en donde eres el dueño de tu destino). Como paréntesis, el coro de las artistas durante todo show fue literalmente angelical y muy divertido, sobre todo el juego entre los guitarristas y las coristas a modo de complicidad, hacia que no fuera solo el disfrutar la música y los juegos de luces.
Dentro de la segunda parte se vuelve al Dark Side of the Moon con la canción On The Run y The Great Gig in the Sky. Increíblemente, estas dos canciones tienen un parecido hermoso, que además de ser muy lindas canciones y que como todo el show valga la redundancia sonaron muy bien, tienen un vínculo con la muerte y el miedo hacia esta. Lo agradable de poder escuchar esta canción, es que en la versión de 1987 estuvieron Durga McBroom y Lorei McBroom (Importancia como dato del evento). Que agradable es poder haber visto a ambas por primera vez de mi parte, poder verlas interpretar esta versión y recalcar lo angelical de la voz de cada una de ellas.

Luego entramos a los clásicos insignes de la historia de Pink Floyd, partiendo por la multi galardonada canción Wish you Where Here. Es tanto los recuerdos y lo especial de esta canción que dedicar palabras sería demasiado, simplemente maravilloso, todo el público deleitado que al final de la seguidilla entre Wish you Where Here, Us and Them, Money y las legendarias Another Brick in the Wall y Comfortably Numb. En este punto del show la gente se paró literalmente a aplaudir al final de las canciones y empezando a decir ¡OTRA OTRA OTRA!.
Finalmente entramos al Encore del Show con One Slip y Run Like Hell, Donde las coristas llamaron a todos los presentes a desordenarse, porque literalmente era un espectáculo de disfrute más en tranquilidad y mucha gente llegó hacia abajo del escenario a encontrarse con la banda, los coristas y disfrutar el cierre de un gran show, de que en lo personal, es de los tres mejores que he podido ir, sobre todo porque como he querido mostrarlo en el review, es revivir un viaje hacia el Universo Floydiano, una celebración de una de las historias más legendarias de la música como lo fue Delicate Sound of Thunder Celebration.
Agradecer a What if? Por la invitación, de verdad, que el evento, con muchas cosas, en un espacio que en lo personal no conocía que se hicieran espectáculos musicales de esta índole, con todo que conllevaba y siempre con las dificultades que siempre un espectáculo pone, fue un gran gran show y la gente lo hizo notar.