Ya es 1 de noviembre y no sólo se trató de un día feriado y lluvioso, sino que fue el día más esperado para los fanáticos del heavy, speed y también del power metal así como de la gran águila alemana Primal Fear.
Hicimos un recorrido para ver quiénes formarían parte del público de hoy. La multitudinaria fila para entrar al Club Blondie luchaba contra el frío con risas, conversaciones y ansias por estar ya en el show.
La sangre: melódica y nacional
Una de las bandas de power metal más activas del último tiempo, Sinner’s Blood abrió la noche con su mélodico estilo. A veces se oyó con elementos de modern metal y en otros, con influencias del resurgido NU metal.
Su música motivó a la eufórica audiencia que sólo clamaba por la banda cabeza de cartel. Recorrieron parte de su discografía con canciones como “Phoenix Rise”, “Kill or Die” y “Awakening”. También nos trajeron dos grandes sorpresas, ya que escogieron este día para lanzar dos nuevos singles: “Enemy” y “It comes in the dark” para cerrar con “The Mirror”.

El abrazo del metal alado
El público enloqueció al sentir que ya se acercaban sus ídolos y la seña se reconoció al ser apagadas todas las luces de la cancha del Blondie Club. Una extensa intro anunciaba el retorno triunfal de los alemanes Primal Fear.
La adrenalina se disparó por el techo del recinto al momento que las estrellas subieron al escenario: el icónico Tom Naumann fue el primero en entrar a escena, seguido por el destacado bajista Alex Jansen, el intrépido metalian Michael Ehré y el carismático Alex Beyrodt. En ese preciso momento, como un colpe a nuestros sentidos llegó un clásico indiscutido de la banda “Chainbreaker” (qué mejor gancho musical para dar puntapié inicial al show), en ese preciso momento llegó entre las sombras Ralf Scheepers y sin espera continuaron tocando “Rollercoaster”, otro clásico de la banda.
Lo nuevo, lo viejo y el fuego nuclear
Para quemar las tarimas del escenario llegaron los temas más recientes de la banda “The World Is on Fire” y “Deep in the Night” interrumpidos por el ya conocido “Face the Emptiness” para luego volver, rápidamente, al más reciente álbum con “Another Hero”.
Luego de dedicar un momento del show a lo más reciente de su discografía, comenzó el bombardeo de clásicos comenzando por aclamado éxito de inicios de milenio “Nuclear Fire”. Ralf se detuvo para interactuar con el público: “Gracias, muy buen, muy buen”… Mi español no es bueno, sorry. Muchas gracias por estar aquí. Es un gran público el de Chile”.
Luego vino la reciente “Hear Me Calling”. Posterior a esto, la banda detuvo su característica velocidad para dar paso a Ralf, sus juegos de entonación con el público, a lo cual detallo posterior a la gran respuesta del público, riendo: “Me han sorprendido, hay voces muy buenas en Santiago” como respuesta a un falsete hecho por el público.

Toca el clásico que quieras y te diré su nombre
Continuamos con otro clásico de 2007, “Fighting the Darkness”, una power ballad tan suave e intensa como se pudiera imaginar. Había pasión en el público, algunos llorando emocionados, otros vociferando a todo pulmón cada una de las palabras de esta canción, se vivió como un gran momento de catarsis colectiva para continuar con “King of Madness” seguido por una de los hits de la última década “The End Is Near”.
“When Death Comes Knocking” también tomaron su lugar entre lo más reciente de sus éxitos. Posterior a la gran energía vivida en esta última canción, el frontman de la águila dijo: “Gracias a todos. En este mundo y la industria cambiante es muy importante tenerlos acá, Muchas gracias por estar aquí. Todo tiene un final ¿o no?” a lo que el público contestó con un rotundo “¡NOOO!”, a lo que Ralf contesta: “¡Que no acabe nunca!” y agrega gritando “¡METAL, METAL!” Apuntando su micrófono hacia el público y recibiendo como respuesta “¡IS FOREVER!”.
Mientras comienza a sonar “Metal Is Forever”, el público enloqueció y no se detuvo de cantar ya que tocaron de corrido otro clásico de clásicos de la banda “Final Embrace”.

Encore y dudas
Se retiraron del escenario para recargar energías por unos dos minutos, algunos asistentes dudaron frente a la despedida de la banda, por lo que muchos se retiraron. En medio de la incertidumbre y la ansiedad surgieron para cerrar el show “Angel in Black” y “Running in the Dust”.
Uno de los misterios más interesantes de esta noche de la ausencia de dos destacados miembros de la banda. Por un lado, notamos la falta de Magnus Karlsson en las cuerdas de guitarra, tal vez más predecible por sus compromisos con sus otras bandas, pero “¿Dónde está Mat Sinner?” La ausencia del fundador y miembro histórico de la banda es algo que no se puede obviar ¿Le habrá pasado algo?
Déjanos tus comentarios del show y también si sabes algo de esta gran incógnita.

Texto: Adolfo Serey
Fotos: Mariano Beuses