Por: Lukas Arias


En la década de los 90, una nueva ola de bandas irrumpió en la escena del metal, trayendo consigo un sonido renovado y un mensaje contundente. Entre ellas, System of a Down destacó no solo por su estilo inconfundible, sino también por su profundo compromiso con la denuncia social y política. Con raíces en el genocidio armenio, sus integrantes transformaron el dolor histórico de su pueblo en una plataforma musical que desafiaría las normas del rock y metal contemporáneo.

Los inicios: De Soil a System of a Down

En 1992, en un colegio armenio de Los Ángeles, Serj Tankian y Daron Malakian coincidieron por primera vez. Compartían un interés profundo por la música, y pronto formaron una banda junto a otros compañeros de la escuela. Así nació Soil, una agrupación que, sin embargo, tuvo una corta vida. Tras su disolución, Tankian y Malakian decidieron continuar con el proyecto, sumando a Shavo Odadjian, quien en un principio fue su mánager y luego tomó el bajo.

El grupo necesitaba un nombre que reflejara su visión, y fue Malakian quien propuso Victims of a Down, inspirado en uno de sus poemas. Sin embargo, en busca de mayor impacto y alcance comercial, decidieron cambiarlo a System of a Down. Con una nueva identidad, comenzaron a grabar demos con canciones que más adelante formarían parte de sus álbumes. Sin embargo, la inestabilidad de la banda se hizo evidente cuando su baterista original decidió abandonarlos.

Demos de System of a Down | System of a Down México

Fue un momento difícil. Sin un rumbo claro y con la necesidad de sustentarse económicamente, los integrantes consideraron otras opciones profesionales. Tankian comenzó a estudiar artes visuales y música, mientras Malakian pensaba ingresar a la universidad y Odadjian trabajaba en un banco.

Pero la música aún los llamaba. Fue entonces cuando contactaron a John Dolmayan, un viejo amigo de Tankian, para que se uniera a la banda como baterista. Con esta formación definitiva, System of a Down comenzó a tocar en pequeños bares y clubes de Los Ángeles, hasta que fueron descubiertos por Rick Rubin, uno de los productores más influyentes del rock y el metal. Impresionado por su energía y sonido innovador, Rubin les ofreció grabar su primer álbum.

System of a Down (1998)

El álbum debut, titulado simplemente System of a Down, vio la luz en 1998 y fue producido por Rick Rubin junto a la ingeniera Sylvia Massy, conocida por su trabajo con Tool. La mezcla de metal alternativo con influencias del Medio Oriente, además de sus letras cargadas de crítica social, convirtió a la banda en una revelación dentro de la escena musical.

Canciones como «Sugar» y «Spiders» captaron rápidamente la atención del público, y el grupo comenzó a ganar reconocimiento. Como parte de su ascenso, fueron invitados a giras junto a gigantes del metal como Metallica y Slayer, consolidando su presencia en la industria.

System Of A Down System Of A Down – Música y Vinos

Toxicity (2001)

El 4 de septiembre de 2001, una semana antes de los atentados del 11 de septiembre, System of a Down lanzó Toxicity, el álbum que los catapultaría al estrellato. Con temas como «Chop Suey!», «Toxicity» y «Aerials», el disco alcanzó el primer lugar en las listas de Estados Unidos y varios países más.

Sin embargo, la carga política y social de sus letras generó controversia, especialmente tras los ataques terroristas. Algunas canciones fueron prohibidas en ciertas radios y medios de comunicación, pero esto no hizo más que reforzar su mensaje y atraer a una base de seguidores aún más fiel.

El impacto de Toxicity fue tal que, al año siguiente, algunas canciones que habían sido descartadas del álbum fueron filtradas ilegalmente en internet bajo el nombre de Toxicity II. Ante esta situación, la banda decidió regrabar y lanzar oficialmente estos temas en un nuevo álbum.

Toxicity (album) - Wikipedia

Steal This Album! (2002)

En 2002, System of a Down lanzó Steal This Album!, un título que ironizaba sobre la filtración de su música. Aunque no fue concebido como un álbum oficial, sino como una recopilación de canciones inéditas, su impacto fue notable.

El disco incluyó temas como «Innervision», «Boom!» y «I-E-A-I-A-I-O», manteniendo la esencia de Toxicity con una fuerte carga política y social. A pesar de ser un lanzamiento atípico, fue bien recibido por la crítica y reforzó la reputación de la banda como una de las más innovadoras del momento.

Steal This Album! - Wikipedia

Mezmerize e Hypnotize (2005)

En 2005, System of a Down sorprendió al mundo al lanzar dos álbumes en un mismo año: Mezmerize en mayo y Hypnotize en noviembre. Ambos discos debutaron en el puesto número uno del ranking de Billboard, convirtiendo a la banda en una de las pocas en la historia en lograr esta hazaña en un solo año, un reconocimiento que anteriormente solo habían alcanzado The Beatles y Guns N’ Roses.

Estos discos presentaron un sonido más experimental, con una mayor participación vocal de Daron Malakian. Canciones como «B.Y.O.B.», «Question!», «Hypnotize» y «Lonely Day» se convirtieron en éxitos instantáneos. Sin embargo, tras esta intensa etapa, la banda decidió tomar un descanso luego de su presentación en el Ozzfest.

Mezmerize - System of a Down | Deezer  Hypnotize (album) - Wikipedia

Separación y regreso a los escenarios

En 2006, System of a Down anunció un receso indefinido, dejando a sus seguidores en incertidumbre sobre el futuro de la banda. Sin embargo, en 2011 sorprendieron al anunciar su regreso a los escenarios. Aunque desde entonces no han lanzado nuevos álbumes, en 2021 presentaron dos nuevos sencillos, «Protect the Land» y «Genocidal Humanoidz», ambos inspirados en la lucha del pueblo armenio. Estas canciones han sido interpretadas en vivo en los pocos conciertos que la banda ha realizado tras la pandemia, manteniendo viva su esencia combativa y su conexión con los fanáticos.

System of a Down en Chile

El regreso de System of a Down el a los escenarios trajo consigo su primera visita a Sudamérica en 2011, con Chile como una de sus paradas. La banda ofreció un show inolvidable en el Estadio Bicentenario de La Florida, que marcó un antes y un después en su relación con el público chileno.

Cuatro años después, en 2015, volvieron como cabezas de cartel del festival Santiago Gets Louder, reafirmando la devoción de sus seguidores locales.

Ahora, casi una década después, System of a Down regresa nuevamente a Chile en el marco de una inesperada gira por Sudamérica. Su concierto, programado para el 30 de abril de 2024, agotó las entradas en tiempo récord, demostrando que su impacto sigue intacto.

A pesar de haber pasado más de dos décadas desde su debut, la banda continúa siendo un referente del metal y una voz de resistencia en tiempos de incertidumbre. Su música, cargada de energía y mensajes críticos, sigue resonando en cada rincón del mundo.

Los fanáticos chilenos ya cuentan los días para ver a los armenio-estadounidenses en acción una vez más. ¿Estás listo para vivir la intensidad de System of a Down en vivo?

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