Reseña por: Lukas Arias / @lukariass 

Cover art: Valentina Reyes / @ignisprofunda


Una banda que ha dejado una profunda impresión en mí este año es Mourning Sun. Los descubrí cuando telonearon a Swallow The Sun, el cual les hice una reseña, a principios de 2023. Su propuesta, sobria y cargada de tristeza, me llevó a explorar el metal desde otra perspectiva, especialmente el doom metal, el cual lo comencé a seguir recién este año, un subgénero al que me he acercado significativamente. Siguiendo sus riffs oscuros y lentos, experimenté una atmósfera lenta y pesada con letras que exploran la tristeza, el dolor, la angustia, la depresión, la anti-religión e incluso el amor.

Comenzando con la portada del álbum, diseñada por la talentosa artista chilena Valentina Reyes (@ignisprofunda), se convierte en un elemento sobresaliente. Su obra se distingue principalmente por representar un paisaje desolado: una montaña frente al mar, fiel al lugar específicamente pensado para el título, la Bahía Desolación. Este sitio se encuentra en el extremo sur de Chile, específicamente en la costa sur de la Isla Desolación, en Tierra del Fuego. La imagen evoca en mí una brisa fría que impacta contra mi rostro, reflejando de manera efectiva las sensaciones que imaginé al leer el título del álbum y al contemplar la portada.

Es un trabajo de ocho canciones, con una duración de poco más de 51 minutos.


  • 1. Bahía Desolación: Una introducción impactante que rinde homenaje al título del álbum. La descripción de una bahía devastada, en ruinas, que emana angustia y pena, respaldada por una ambientación sonora que evoca las costas del sur. El sonido frío penetra hasta los huesos, transmitiendo una brisa cargada de melancolía. Un sintetizador, casi como un órgano sombrío, refleja las gélidas tierras del sur de Chile. La incorporación de trompetas apocalípticas e intensos sintetizadores crea una atmósfera oscura y melancólica. La batería resuena con un ritmo leve pero impactante, mientras la voz de Ana Carolina, siempre sublime, expresa tristeza con intensidades que, especialmente al final, revelan su poderío, llevando consigo el nombre del tema y del álbum: la desolación.
  • 2. Distant Pulse: El segundo tema de la banda mantiene la intensidad emocional con ritmos lentos y un matiz más calmado. Se destaca un piano que marca acordes melancólicos, acompañado de sintetizadores tecnológicos que introduce la primera frase, como «incontables son las veces que podría rendirme», frase que para muchos, nos ha invadido la mente en alguna ocasión. La canción experimenta un cambio notorio cerca del minuto tres, incorporando un sonido grave y distorsionado que aporta peso a la melodía principal, respaldado por una batería marcada. La letra, rica en metáforas y paisajes emocionales, explora la lucha interna y desesperación, utilizando imágenes de erosión y desvanecimiento. La pieza me sumerge en capas de experiencia, destacando la desconexión emocional y la sensación de vacío, dejando una huella duradera al explorar la complejidad de la condición humana y la búsqueda constante de autenticidad en medio de las adversidades.
  • 3. Deep Downward, No Escape: Con un tempo aún más lento que su predecesora, el tercer tema revela un piano sereno y unos toques de campanadas, desencadenando una explosión emocional con la frase «sólo existiré en ecos, si queda algo». La intensidad disminuye, y un sonido que lo asemejo con una respiración profunda, antes de que la guitarra y la batería conduzcan a otra crecida de intensidad. La cantante narra letras que exploran un profundo distanciamiento y desesperación, utilizando metáforas para describir un viaje hacia un final marcado por cenizas y culpas infinitas. Los cambios repentinos de intensidad y ánimo se destacan como elementos musicalmente exquisitos, dejando al oyente ansioso por más. Hacia el final, un riff enérgico y frenético cierra el tema, acompañado por un solo que da paso a otro cambio melódico, presentando voces duales de ópera, una más alta que la otra. La canción concluye rindiendo tributo al título «Deep Downward, No Escape». La cual encapsula magistralmente la esencia del viaje emocional narrado.
  • 4. Ecstatic Magellanism: Inicia esta pieza con el sonido de sintetizadores marcando un tempo ligeramente más rápido que los tres temas anteriores, irrumpiendo con fuerza tras una pausa inquietante. La voz emerge sin un riff previo, creando un constante témpano de sobriedad que transmite frío y misterio, destacando la repetición insistente de la palabra «deeper», evocando la imagen que me hace estar en el fondo de un iceberg. Después de un juego de notas de la guitarra que precede otro golpe de doom, la canción retorna a las notas misteriosas para pasar a su puente, una sección instrumental que progresivamente revela acordes enigmáticos. El tema alcanza su punto álgido con voces melódicas y riffs destacados, culminando con un sonido eléctrico inquietante y misterioso que desciende gradualmente en intensidad hasta apagarse por completo.
  • 5. Ad Misericordiam: Este álbum despliega una rica paleta de sonidos metálicos sintetizados, complementando perfectamente la atmósfera de doom que la banda promete. La canción inicia con un impactante riff de guitarra, generando tensión y expectación antes de desencadenar un redoble de toms y una voz cargada de desamparo. La estructura de la canción sugiere una narrativa, posicionándola como el punto intermedio en este trabajo de ocho pistas, como si estuviera contando su propia historia en el periplo del héroe, exhibiendo fuerza y vigor. Sin embargo, el dinamismo se detiene cuando la canción se sumerge en sonidos ambientales, precedidos por los inquietantes riffs iniciales. Considerando la imagen acuática del álbum conectada con el frío, siento que la canción evoca la sensación de ahogamiento en las profundidades de un mar gélido, sin salida ni socorro. A medida que avanza, el tema adquiere gradualmente fuerza, con el retorno de ese inquietante riff que advierte sobre un peligro. La reaparición de las guitarras pesadas y la voz cautivadora marca un regreso impactante. La pieza culmina con un pasaje de sintetizador dulce y otros sonidos eléctricos de órganos que dan forma y estructura a la parte final, sumergiéndose más en esta experiencia musical intensa y evocadora.
  • 6. Vanishing Point: La historia va llegando a su fin, y la estructura de la canción lo revela desde el principio, con esos riffs lentos y acordes que evocan una conclusión inminente. La voz, dulce y melancólica, teje una trama atrapante, acompañada de graves que destilan desconsuelo, anunciando la antesala de la finalización. Ritmos lentos y pasajes impregnados de misterio e infelicidad adornan esta maravillosa pieza musical, convirtiéndola en uno de mis favoritos del álbum y demostrando la esencia pura de este subgénero. La canción desencadena una sección instrumental con guitarras limpias, descendiendo la intensidad hasta que un piano entra en escena con dos notas, repitiéndose y creando una expectación palpable. Esta anticipación se desata como una bomba, con las guitarras formando pasajes que me transportan a una alta velocidad, mientras una fuerte brisa choca contra mi semblante. La pieza culmina con el overdrive de la guitarra, cerrando con broche de oro esta explosión de energía.
  • 7. Inner Crux: Un piano melancólico que va marcando un arpegio de acordes medios, acompañado de violines que construyen expectación. En cada compás, una nota grave golpea aquel piano, mientras la voz de Ana Carolina adorna la melodía con su distintivo estilo. «Let it go», «let it go», la frase que se repite con frecuencia a lo largo de la canción, aunque carece de muchos matices, es decir, no experimenta muchos cambios; se trata de una canción plana con algunos efectos que embellecen la melodía, llevando el doom a un terreno un tanto más experimental, pero sin perder la melancolía que lo envuelve. La canción logra generar una sensación de extrañeza y añoranza. La letra entrelaza la relación con la constelación de la Cruz del Sur (Crux) y el tema central del álbum, la Bahía de la Isla Desolación, situada en el extremo sur de Chile. Este enfoque nos puede transmitir temas de vastedad, aislamiento y belleza indómita. A su vez, encaja perfectamente con el estilo de extrañeza y añoranza que mencioné anteriormente, ya que evoca un sentido de conexión con lo remoto y lo perdido, transportando al oyente a un lugar donde la vastedad y la melancolía se entrelazan de manera emotiva.
  • 8. Substral Allure: Para finalizar, emerge un fade in ambiental que da inicio a un piano bastante gótico y sombrío. Entre medio, persiste esa atmósfera pesada que confiere vigor a la composición, mientras las voces emergen gradualmente. Un redoble de caja marca de forma paulatina la expectación que aguarda, adornando así el epílogo de esta historia con un «encanto substral», según nos indica el título. La canción logra evocar apariencias similares a la pieza anterior, incorporando toques experimentales como sonidos de viento, como violines, y otros generados por sintetizadores. Estos elementos confieren una belleza única que, en conjunción con un género tan melancólico, resulta en una composición notablemente conmovedora.

  1. Resumen y comentarios:

Este álbum desvela un viaje musical profundamente emotivo y evocador. Desde riffs oscuros y lentos hasta voces fuertes, melódicas y apasionadas, con letras cargadas de tristeza y melancolía, la obra me hizo transportar a través de paisajes sonoros melancólicos y desgarradores.

Cada canción se presentó ante mí como un capítulo de una historia, con una cuidadosa construcción de atmósferas frías y emociones gélidas. La intensidad variada, desde frenética hasta serena, demuestra la habilidad de Mourning Sun para explorar las complejidades del doom metal ambiental. La interacción entre elementos como el piano melancólico, las guitarras pesadas y la voz sublime de Ana Carolina crea una experiencia auditiva rica y única.

Pude explorar y analizar la profunda conexión entre la música y la naturaleza, especialmente con el título del álbum, así como su portada. Estos enfoques líricos y visuales agregan una capa adicional de significado, transportándonos a paisajes vastos y desolados.

El toque experimental con sonidos de viento, sintetizadores, sonidos metálicos y otros efectos añade una belleza única a la oscuridad del doom. La narrativa de la reseña, que menciona un viaje desde la intensidad hasta la melancolía y la añoranza, crea una conexión palpable con las emociones humanas.

En resumen, «Bahía Desolación», parece ser una obra maestra que logra equilibrar la pesadez característica del doom metal con momentos de delicadeza y experimentación. En esta reseña, intento transmitir la fuerza de la composición y sugiero que este álbum ofrezca una experiencia auditiva conmovedora e inmersiva para los amantes de la música pesada.


Créditos: 

  • Ana Carolina: Lyrics y líneas vocales
  • Rodrigo Morris: Productor, compositor, guitarrista (Bahía Desolación, Distant Pulse, Deep Downward, No Escape, Inner Crux, Substral Allure)
  • Ramón Pasternak: Compositor, guitarrista (Ecstatic Magellanism, Ad Misericordiam, Vanishing Point)
  • Vincent Zbinden: Batería
  • HermauntFolatre: Bajo
  • Mix y máster: Jaime Gómez Arellano (Orgone Studios, UK)
  • Mix y máster Inner Crux (7): Pancho Arenas
  • Grabado en Estudio del Sur, CHT Estudios y AudioCustom en 2021 y 2022.

Bahía Desolación fue cofinanciado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del Fondo de Cultura – categoría Producción de Registro Fonográfico.

En orden: Natalia Vogel, Jo Fierro, Ana Carolina, Carolina R. Moreno, Francisco Campos
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