La espera de trece años para la visita de la banda norteamericana a Chile se debió en gran parte a visitas fallidas previas y a otros factores. En ocasiones anteriores, la banda tuvo que cancelar sus planes de gira por Sudamérica debido a problemas logísticos y de programación. Además, también es posible que el tamaño de la audiencia chilena fuera un factor en la decisión de la banda de visitar el país.
Sin embargo, a pesar de estos obstáculos, los fanáticos de la banda nunca perdieron la esperanza de que algún día llegarían a Chile. Y finalmente, después de años de espera, la banda hizo realidad ese sueño para sus seguidores chilenos.
Para Domenic «Nicky» Palermo, el líder de la banda, este concierto fue un momento muy especial. Él mismo expresó su agradecimiento por la cálida bienvenida y los regalos de sus fanáticos chilenos. El hecho de que su música haya llegado a un público tan lejano y apasionado, fue algo que les llenó de emoción y los motivó a seguir adelante con su carrera musical.
El ambiente del concierto de la banda norteamericana fue muy especial y dejó una impresión duradera en el público presente. La música de la banda se caracteriza por su tono melancólico y emotivo, lo que se conoce como shoegaze, y esto se reflejó en la atmósfera del concierto.
La banda logró transmitir esta energía y emoción a través de sus canciones, lo que permitió que el público se sumergiera en la experiencia musical. La mezcla de sonidos y ritmos fue envolvente y cautivadora, lo que generó una conexión única entre los artistas y su público.
La selección de canciones fue muy acertada, y el público respondió con gran entusiasmo a cada una de ellas. Desde la apertura con «Say Less» hasta el cierre con «(Hope Is Just Another World with a Hole In It», la banda mantuvo a los asistentes emocionados y atentos.
El Club Chocolate se llenó casi al final, faltando solo 10 minutos para que empezara el show de forma oficial, pero este se retrasó un poco, quién sabe por qué. 9:15 y la banda acopiaba el escenario dando inicio su presentación con “Say Less”, veía gente saltando y moviendo su cabeza de arriba a abajo, entrando a la atmósfera que la banda prometía.
Pasaron grandes canciones, de sus cuatro álbumes, siendo “Hymn to the Pillory” la primera, a mi gusto, que encendió un sentimiento de melancolía en mi, “pasar los veranos en un pozo, viendo desaparecer lunas pálidas solo”, su letra tan depresiva hacía vibrar a más de uno, eso lo vi en los demás y lo sentí.
Continuando con temazos como “Fever Queen” “Zero Day” y como no, “Chloroforme”.
El público lo veía a cada uno en lo suyo, disfrutando a concho, meneando su cuerpo de lado a lado, pero cuando comenzó “Famine Asylum” se desató un gran pogo que liberó toda la euforia acumulada de cada uno de los asistentes. También pasó lo mismo en “Vertigo Flowers”.
Nothing finalizó su show con “(Hope) Is Just Another World with a Hole In It” llevándose todos los aplausos habidos y por haber.
Domenic aprovechó durante el show de decir algunas palabras de agradecimiento, sobre todo por los regalos que sus fans le hicieron, y por todo el pisco que recibieron como presente, dijo “Voy a abrir una tienda con todo el pisco que me regalaron”.
En conclusión, después de esperar trece años, la banda norteamericana Nothing finalmente se presentó en Chile y ofreció un espectáculo único e inolvidable, lleno de tristeza y melancolía que caracteriza su música. La audiencia no perdió la emoción y se entregó completamente a la atmósfera que la banda creó. Despertó un fuerte sentimiento de melancolía en el público. En general, la presentación fue un éxito rotundo y dejó a los fans satisfechos y emocionados.
Review: Lukas Arias
Fotos: Eduardo Sandoval – @edo_cl