El espíritu del punk se desató en Puerto Montt el 29 de septiembre con la llegada de Marky Ramone, el legendario baterista de los icónicos Ramones, al Living Club Pelluco. Esta actuación marcó el inicio de su gira por Chile y Latinoamérica con su proyecto «Marky Ramone’s Blitzkrieg», que también incluiría paradas en Santiago, La Serena y más allá, abarcando Argentina, Uruguay y Brasil.

La noche comenzó con la banda local Osornina CMI, ya conocida en la escena punk rock del sur de Chile. En aproximadamente 40 minutos, interpretaron 10 temas propios, incluyendo éxitos como «Nunca Más» y «Si no estás». Prepararon el terreno para lo que se avecinaba, generando una atmósfera adecuada para la experiencia punk que estaba por venir.

Desde el momento en que Marky Ramone y su banda subieron al escenario, el lugar se llenó de una electricidad palpable. La multitud, una mezcla de veteranos del punk y jóvenes sedientos de autenticidad, se unió en un grito unificado de emoción y expectación, llamando la atención de todos los presentes quienes se agolparon frente al escenario a eso de las 22:00 en punto para comenzar el plato principal.

El concierto fue una verdadera montaña rusa de clásicos del punk rock. Desde el primer acorde de «Do you wanna dance?», la audiencia se convirtió en una marea de movimiento frenético, con pogos y mosh pits que se desataron en cada rincón del frontis del escenario. La intensidad de la música y la energía en el ambiente recordaron a todos por qué el punk sigue siendo un género musical influyente y atemporal.

Marky Ramone, con su inconfundible peinado y estilo, demostró ser un maestro de la batería. Su ritmo implacable y su energía inagotable mantuvieron a la audiencia hipnotizada durante todo el espectáculo. Por otro lado, los músicos que lo acompañaban personificaban de manera muy audaz el estilo de los ramones originales, tanto en presencia como en desplante escénico, con Jhonny Fontane en la voz reemplazando en esta gira a Michael Graves (Ex-Misfists) quién desempeñaba el papel de vocalista en este proyecto hasta su salida.

En un extremo del escenario se encontraba el guitarrista lanzando riffs a diestra y siniestra mientras en el otro lado el bajista con su inagotable energía mantenía el ritmo de las canciones fluyendo una tras otra en cualquier pequeño silencio, interviniendo con un “one, two, three, four” tan característico del punk ramonero y apoyando en los coros de las canciones.

El setlist incluyó todos los himnos clásicos de los Ramones, como «I Wanna Be Sedated», «Oh, oh, I Love Her So», “R.A.M.O.N.E.S” y «Sheena Is a Punk Rocker», así como otros éxitos del punk que hicieron que el público saltara y cantara a todo pulmón. Cada canción era un recordatorio de la influencia perdurable de los Ramones en la música y la cultura punk.

Aunque el contacto entre Marky Ramone y la audiencia fue limitado, el resto de la banda se encargó de llenar esa brecha, haciendo que todos se sintieran como si estuvieran viendo a los Ramones originales en su apogeo.

Luego, el punto álgido de la noche llegó con la interpretación de «Pet Sematary» seguida de “I Wanna Be Sedated”, una canción que hizo que el público se uniera en un coro masivo que retumbó en todo el Living Club, creando un momento irrepetible que quedará grabado en los tímpanos del público.

Terminando de tocar la icónica canción “R.A.M.O.N.E.S” y llevando una hora de presentación los músicos salieron del escenario unos minutos para tomar agua y descansar y así volver a tocar con todo el power los últimos temas que quedaban en el tintero junto con unos covers en versión ramones que casi todo el mundo presente reconoció como “Have You Ever Seen The Rain” de Creedence Clearwater Revival y “Wonderful World” de Louis Armstrong, finalizando así definitivamente con el clásico de clásicos “Blitzkrieg Bop.”

El concierto duró aproximadamente 1 hora y 20 minutos, durante los cuales se tocaron casi 40 canciones. A pesar de la brevedad, la experiencia dejó a todos con ganas de más. El punk sigue vivo y Marky Ramone lo demostró con maestría.

En resumen, la presentación de Marky Ramone en Puerto Montt fue una explosión de punk en su máxima expresión. La energía, la actitud y la maestría musical dejaron una impresión imborrable. Una noche que quedará grabada en la historia del punk en Puerto Montt.

Setlist:

Do You Wanna Dance?

Havana Affair

Teenage Lobotomy

Commando

Beat on The Brat

I Don´t Care

Sheena is a Punk Rocker

Now I Wanna Sniff Some Glue

We’re a Happy Family

You Sound Like You’re Sick

Rockaway Beach

Gimme Gimme Shock Treatment

Let’s Dance

Surfin’ Bird

Judy is a Punk

I Wanna Be Your Boyfriend

She’s a Sensation

The KKK Took My Baby Away

Pet Sematary

I Wanna be Sedated

Oh, Oh, I Love Her So

California Sun

I Don’t Wanna Walk Around With You

Pinhead

Cretin Hop

Tomorrow She Goes Away

Sitting In My Room

Chain Saw

She’s The One

Listen To My Heart

Anxiety

R.A.M.O.N.E.S

ENCORE:

Rock and Roll Highscool

Glad to see you go

Have You Ever Seen The Rain

Touring

What a Wonderful World

Blitzkrieg Bop

 

Para finalizar esta review no queda más que agradecer nuevamente a la productora Killer y Rudo Producciones una vez más por el papel importante que juegan a la hora de descentralizar la escena musical masiva y traer al sur de Chile esta clase de eventos, como siempre y también a mi amigo Benjamin Valderrama con el que asistimos desde el comienzo del show y escribimos esta reseña.

Reseña por: Cristian Roa y Benjamin Valderrama

Fotografías por: Cristian Roa

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