La noche del 25 de abril de 2024 quedará grabada en la memoria de los asistentes que presenciaron el impresionante concierto de The Night Flight Orchestra, Eclipse y la banda nacional QueenMilk en el emblemático Teatro Cariola. Estos grupos, conocidos por su dinámica mezcla de rock melódico y metal, desplegaron una energía contagiosa, ofreciendo una velada de actuaciones de primer nivel y música que transformó el Teatro en una verdadera pista de baile.

The Night Flight Orchestra, formada en 2007, y Eclipse, activos desde 1999, han dejado una huella imborrable en el mundo del rock melódico y hard rock. Ambas bandas, con sus carreras extensas y aclamados álbumes de estudio, han cautivado a audiencias de todo el mundo con una fusión de melodías irresistibles y una sólida base de rock que destila energía y sobre todo, ganas de disfrutar y bailar.

La banda nacional QueenMilk ha venido haciendo un trabajo excepcional en la escena musical, destacándose con presentaciones en importantes festivales a nivel nacional  e internacional en nuestra tierra. Su estilo único y energético ha capturado la atención de los aficionados al rock, consolidándose como una de las propuestas más interesantes y prometedoras del circuito musical actual.

Foto: Benjamín López

Cuando el reloj marcó pasadas las 19:00 horas, QueenMilk tomó el escenario y desató una vorágine de energía. Su estilo directo y potente de hard rock mantuvo al público en vilo durante más de treinta minutos. A pesar de que algunos ya habían escuchado a la banda a través de plataformas digitales, la experiencia en vivo confirmó porque es una de las grandes bandas nacionales, siempre a considerar y escuchar como parte de un playlist musical.

Durante su actuación, QueenMilk presentó un repertorio impresionante que incluyó temas como «Golden Silver», «Wounded Mind», «The World is Yours», «Hold The Fire», «Sweet Love», «Nowhere» y «Smash». Cada canción demostró su habilidad para capturar la esencia del hard rock, confirmando su estatus como una gran banda nacional.

Foto: Benjamín López
Foto: Benjamín López

Pasada las 20:00 horas, la banda sueca Eclipse tomó el escenario, desatando su potente hard rock y capturando de inmediato la atención del público. La noche se iluminó con temas como «Apocalypse Blues», «Got It!», «Run for Cover», «Bleed & Scream», «The Storm», «Black Rain», «Runaways», «Battlegrounds», «Saturday Night (Hallelujah)», «The Downfall of Eden», «Twilight», y «Viva la Victoria». Cada canción resonó con una energía vibrante que se extendió a través de toda la sala.

Foto: Benjamín López

El talento musical de Eclipse y su habilidad para conectar con el público transformaron el concierto en una verdadera fiesta. La interacción entre los músicos y sus fans creó un ambiente electrizante, donde cada acorde y melodía resonaba como un himno colectivo de disfrute y celebración. La banda demostró por qué es un referente dentro del género, dejando una impresión duradera en todos los asistentes.

Otro aspecto destacado es la inigualable respuesta del público chileno, cuyo entusiasmo y energía contagiosa nunca fallan. Cada banda que visita siente profundamente el cariño de los espectadores, lo que genera una sinergia única que eleva los espectáculos a un nivel superior. Esto transforma cada concierto en algo más que una simple experiencia musical; se convierte en un verdadero festival de felicidad musical, donde artistas y público comparten juntos momentos inolvidables.

Foto: Benjamín López

Pasadas las 21:30, The Night Flight Orchestra tomó el escenario, desplegando su tremendo talento para transformar el rock en pura energía que convierte cualquier espacio en una vibrante pista de baile. Con su estilo único y carismático, la banda sueca infundió vida a la noche, haciendo que todos los presentes se movieran al ritmo de su música contagiosa.

Este grupo tiene la habilidad especial de crear una atmósfera festiva que invita a la audiencia a sumergirse completamente en la experiencia del concierto. Demostraron cómo la música puede alegrar el alma y transformar momentos de dificultad en sensaciones de felicidad, convirtiendo el evento en un brindis colectivo donde se bailaba al son de un rock de calidad.

Foto: Benjamín López

Durante su actuación, The Night Flight Orchestra presentó un setlist electrizante que incluyó temas como «Midnight Flyer», «Sometimes the World Ain’t Enough», «Divinyls», «Living for the Nighttime», «Burn for Me», «The Sensation», «Gemini», «Something Mysterious», «Satellite», «Paralyzed», «White Jeans», «The Last of the Independent Romantics». La banda mantuvo la energía en su punto máximo, ofreciendo una actuación inolvidable que mezclaba rock y un vibrante espectáculo de baile.

Foto: Benjamín López

En los momentos destacados, canciones como «White Jeans» y «Satellite» llevaron constantemente al público tanto a disfrutar profundamente del rock como a bailar sin reservas. La noche se cerró con un encore que incluyó «Josephine» y «Stiletto», seguido de un segundo encore con «West Ruth Ave», asegurando que el público se llevara a casa recuerdos de una noche espectacular, llena de música y baile.

Al terminar el concierto, se reafirmó una tradición típica: cada banda que visita Chile se va prometiendo volver, llevándose el cariño incondicional del público. Este afecto es recíproco porque la música, en esencia, es vida; y la vida, a su vez, es un baile. Gracias a ella, podemos sacar lo mejor de nosotros mismos, bailar, ser felices y transmitir esas emociones. Así, el evento se convirtió no solo en una noche de concierto, sino en una celebración de la vida y la alegría que la música puede traer.

Nota: Nicolás López

Fotos: Benjamín López

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