El pasado 2 de diciembre, la sala RBX fue testigo de una velada inolvidable para los amantes del punk. El protagonista de la noche fue nada menos que Richie Ramone, ex baterista de la mítica banda Ramones. Acompañando la velada, las bandas teloneras Los Problemas y 2X calentaron motores para una noche que quedaría marcada en la memoria de todos los presentes.
Encendiendo motores para la gran noche

El telón se levantó puntualmente a las 20 horas, dando inicio al espectáculo con la energía arrolladora de Los Problemas. A pesar de la modesta audiencia, la banda logró mantener viva la llama del punk con frases como «somos pocos pero locos».
El público no tardó en responder, aplaudiendo y agitando los puños al ritmo de canciones como «Enamorado de Ingrid Cruz» y «Malas Costumbres», la melodía movida y alegre incitaba a mover la cabeza con el ritmo y varios que conocían las canciones las cantaban al unísono con la banda.
Los Problemas entregaron un show impecable, desbordando energía y conectando de manera cercana con la audiencia.


Una propuesta innovadora que encendió la velada

El turno siguiente fue para 2X, una banda que fusiona rapcore y nu metal de manera innovadora. Equipados con una tornamesa para DJ y una especie de cuerno que parecía ser una trutruca, conquistaron a un público que, conforme avanzaba la noche, se congregaba frente al escenario.
Con canciones como «No lo podrás sostener» y «Juicio y Castigo», 2X encendió los ánimos, haciendo que el público coreara a gritos cada tema. Su energía desbordante y la interacción con la audiencia fueron un punto a destacar de su presentación, su presencia en el escenario fué sorprendente
Las canciones con una mezcla de rap, grind, screams y sonidos producidos con el cuerno dejaban al público con ganas de más, sin embargo tras media hora de espectáculo tenían que dejar paso libre para el invitado especial.
Desbordando el punk a través de las venas

El punto álgido llegó con la aparición estelar de Richie Ramone. El recinto ya estaba lleno y, desde el primer acorde de «Durango 95», la característica locura punk se desató. Un mosh se abrió paso en el reducido espacio frente al escenario, marcando el inicio de una noche inolvidable. Richie, tras la batería solo en la primera canción, se adueñó del microfono para interpretar los éxitos clásicos de Ramones y varios de su temas propios.
Con un repertorio de casi 30 canciones, Richie Ramone no decepcionó. Desde «Blitzkrieg Bop» hasta «I Wanna Live», cada canción resonó con la misma actitud rebelde y energía contagiable. El público, entregado al mosh, lanzaba puños al aire y cantaba a todo pulmón. Richie, chocando puños con los más fervientes seguidores en la primera fila, mantuvo la intensidad durante toda la noche.


Entre los momentos destacados, Richie sorprendió con covers de «Enjoy the Silence» de Depeche Mode y «Have You Ever Seen the Rain?» de Creedence Clearwater Revival. El ambiente punk se hizo sentir, transportando a todos a épocas pasadas y desatando una euforia contagiosa. A pesar de algunos altercados propios del mosh, los guardias del recinto lograron controlar la situación sin entorpecer el espectáculo.
La noche culminó con un setlist que abarcó clásicos como «Sheena Is a Punk Rocker», «Rockaway Beach» y «Cretin Hop». Richie Ramone demostró por qué es una leyenda viva del punk, llevando a la sala RBX a un estado de auténtico manicomio punk. Sin duda, una noche que quedará grabada en la historia de los conciertos punk y en nuestra memoria.

Setlist completo: